El espejo revelador

Te puedes esconder de ti mismo, de los demás pero no del espejo. Nuestra propia imagen allí frente nuestro nos revela el dia, el mes, el año y la vida que tuvimos.

Nos sorprende a veces enfrentarnos a esa mirada propia, al surco nuevo en la piel, al rictus profundo de la risa o del llanto que invade nuestra cara sacando de dentro algo de todo lo que sentimos.

El vidrio sin alma se convierte asi en el eco de esa alma que escondida,  se guarda  de los demás revelando profundos secretos solo a los entendidos que pueden comprender una mirada, un gesto, un silencio.

La imagen única e irrepetible de nosotros en el espejo nos muestra al desnudo, sin defensas, ofreciendo ese que en verdad somos a la vista de una simple mirada.

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